Juan el Amado

 
Por Rubén Cedeño
Texto extraído del libro Juan el Amado
 
   Juan El Amado es un Maestro Ascendido, miembro de la Jerarquía Espiritual de Shamballa, que desarrolló en su evolución el amor a su Maestro, la devoción, la paz, la prosperidad y el misticismo que emanan de la Presencia de Dios; y Él es capaz de proyectar estos dones hacia nosotros, si nos unimos a su estado de conciencia y lo invocamos. "Yo Soy uno con el Estado de Conciencia de Juan el Amado".

           El Amado de Juan fue el Maestro Jesús, y éste le correspondió con igual Amor. "Jesús es mi Bienamado". "Yo Soy el Amado de Jesús". Así que, estudiando y comprendiendo el Amor de Juan por su Maestro, nosotros podemos, igualmente, desenvolver este mismo amor por el Maestro Jesús.

           Este amor tan grande de Juan por Jesús le valió para ser actualmente el Chohán del Sexto Rayo Oro Rubí de la Provisión, Paz, Suministro, Gracia, Devoción, Misticismo y Serenidad. Este Rayo fue dirigido anteriormente por el Maestro Jesús y por la Maestra Ascendida Lady Nada.

           "Juan" quiere decir la "Misericordia de la Presencia de Dios Yo Soy", que en hebreo se dice "Yohanan" ; por lo tanto, es un nombre de completa y absoluta Llama Violeta. Es importante saber la vibración que este nombre emite, para usarlo concientemente, sobre todo al ponérselo a alguien o al llamar a una persona nombrada así.

           El Patrón Electrónico de Juan el Amado es el Águila, de frente y con las alas desplegadas simétricamente hacia arriba. Representa "El Poder del Cristo Interno" desplegado externamente para conquistar y triunfar sobre las negatividades, intrigas, maldades de la vida ; además de hacerlo con poderío, lo logra con una gran belleza.

           Cuando necesitemos poder espiritual, remontarnos por encima de situaciones tristes, dolorosas, deprimentes, miserables, bajas, indeseables o bélicas, visualizemos un águila en nuestro pecho.
"Yo Soy el Poder del Águila de mi Cristo Interno" .

           Sostiene su Retiro Etérico en el Desierto de Arizona. Su Llave Tonal se encuentra en la melodía "Deep River".

 

Arcángel Uriel

Por Rubén Cedeño

           El Amado Uriel, es el emisor del suministro de todos los requerimientos materiales, vitales, emocionales y mentales, de toda corriente de vida encarnada o desencarnada dentro del planeta Tierra. Él también dirige la Actividad de los Ángeles Suministradores, encadenados por amor a cada corriente de vida para hacer como el Ángel de la Guarda .La Llave Tonal del Amado Uriel se encuentra en la conocida "CANCION DE CUNA" del compositor alemán romántico BRAHMS. Él puede ser invocado para el suministro de dinero.

 

Madre Teresa de Calcuta

Por Juan Rodriguez

           Un punto de Luz surgió en la Tierra el 26 de agosto de 1910. Aunque escogió nacer en Albania, su corazón ya le pertenecía a toda la humanidad. Esta extraordinaria mujer de la que hablo, es la Madre Teresa de Calcuta, reconocida por el secretario de las Naciones Unidas como la mujer más poderosa del siglo XX. Se le conoció también como la única santa viva y la trabajadora de los pobres. Ninguno de estos grandes adjetivos lograron llenarla de orgullo, ni mucho menos obstaculizar el trabajo que hizo por los pobres de los más pobres. Sencillamente, ella se describía como "un lápiz en las manos de Dios".
 
           Cuando nació, su padre Nikolle Bojaxhiu y su madre Drana Bernai, la bautizaron como Gonxha Bojaxhiu. Su padre fue un hombre de negocios y su madre se dedicó a las tareas del hogar, incluyendo el cuido de su hijo Lazar, el mayor, y su hija Aga, la menor. El matrimonio procreó cinco hijos, de los cuales dos murieron inmeditamente al nacer. La Madre Teresa describe a su familia como muy unida y alegre. Siempre describió a su madre como una mujer santa. Al morir su padre en 1919, su madre comenzó a trabajar como tejedora y costurera para sostener económicamente a la familia. En el seno de este sencillo hogar, la Madre Teresa recibió su formación para el servicio que luego le prestaría al mundo.

           La familia Bojaxhiu asistía frecuentemente a una parroquia del Sagrado Corazón de Jesús muy cerca de su hogar. Esta cercanía con los padres Jesuítas moldeó grandemente a la Madre Teresa. Su madre también la llevaba a una capilla dedicada a Nuetra Señora de Letnice, donde pasaba horas rezando y contemplando la estatua de la virgen. Aquí fue donde sintió su primer llamado para servir a Dios. Al compartir con su madre su deseo de convertirse en misionera, ésta se opuso y cuestionó su vocación. Meses más tarde, su madre la apoyó diciéndole: "Siga adelante. Ponga su mano en las manos de Dios, y nunca lo suelte en su camino.Trate de entregarse completamente a Cristo". Luego, como era costumbre, Gonxha compartió su decisión con el Padre de la parroquia.

           Durante su conversación con el Padre Jambrekovich, en la cual también estuvo presente su madre, fue fuertemente cuestionada sobre su decisión. Ella sólo contestó: "Creo que cuando Dios llama, uno tiene que escuchar, no importa el precio". En el verano de 1929, Gonxha fue aceptada como candidata a misionera en la India, lo hizo bajo la orden de las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto, fundada por Mary Ward, bajo el auspicio de la regla de los Jesuitas.

           El 6 de enero de 1929, Gonxha llegó a Calcuta, donde estuvo una semana, antes de partir hacia Darjeeling para completar su noviciado. Dos años más tarde, recibió el hábito de las Hermanas de Loreto. Gonxha renunció al nombre que había llevado por veinte años, y escogió llamarse Madre Teresa, en honor a Thérèse de Lisieux. Inmediatamente regresó a Calcuta, a trabajar como maestra en una escuela privada.

           A mediados de los años cuarenta, surge en la India la figura de Mahatma Gandhi, quien liberó a la India del Imperio Británico con un movimiento de no violencia. La Madre Teresa sentía una tremeda admiración por Gandhi. Todo el desasosiego político, económico y social que atravesó la India en esa época, hizo que la Madre Teresa tuviera una crisis vocacional. Esta crisis coincidió con un viaje anual que hacía a Darjeeling todos los años para un retiro mandatorio de la orden.

           El 10 de septiembre de 1946, mientras viajaba en el tren (Toy Train) que la llevaría a Darjeeling, venían a su mente las imágenes sangrientas de lo que había visto semanas atrás en Calcuta. Ella cuenta el resto de la historia de la siguiente manera: "Estaba viajando en tren hacia Darjeeling, cuando escuché la voz de Dios. Estoy segura que fue la voz de Dios. Ciertamente, Él me estaba llamando. El mensaje fue claro. Tenía que dejar el convento para ayudar a los pobres, viviendo entre ellos. Fue un mandato, algo para ser hecho definitivamente. Sabía dónde tenía que estar pero no cómo llegar."

           En 1948, el Vaticano autorizó a la Madre Teresa a dejar el claustro. El 16 de agosto de ese mismo año, renunció a su trabajo de maestra, consagrando su vida "al exclusivo , libre y sincero servicio de los pobres de los más pobres". Tenía 38 años y su mayor herramienta era su fe. Llegó a la ciudad de Patna con una pequeña maleta y cinco rupias (actualmente serían centavos de dólar), y estuvo varios meses estudiando algo de enfermería, mientras le daba forma a sus ideas. Cuatro meses más tarde regresó a Calcuta, entregándose por completo al servicio de los más pobres. Todos los días su almuerzo, generalmente un emparedado, se convertía en el almuerzo de alguien y el dinero para su transportación aterrizaba en las manos de algún necesitado.

           En octubre de 1950, la Madre Teresa recibió autorización para seguir viviendo fuera del claustro y comenzar una congregación religiosa llamada las Misioneras de la Caridad.

           Escogió este simple nombre porque definía a las personas que hacían el trabajo.

           Con el permiso del Vaticano, pudo conseguir un edificio que se convirtió en la Casa Madre o los cuarteles generales de la recién fundada congregación, que contaba con veintiocho misioneras, muchas de ellas, ex estudiantes de la Madre Teresa en Loreto. Este edificio todavía se le conoce como Nirmal Hriday, que significa Hogar del corazón puro. La Madre Teresa decía sobre su trabajo: "Si nuestro trabajo sólo fuera bañar y darle de comer a los pobres, el centro hubiera sido cerrado hace mucho tiempo atrás. La cosa más importante en nuestros centros es la oportunidad que se nos ofrece de tocar almas". A las hermanas misioneras les aconsejaba: "Acérquense a los pobres con alegría, sabiendo que ellos tienen muchas razones para estar tristes. Ellos no necesitan que nosotros le confirmemos su tristeza".

           En 1963, en contra de los cánones de la iglesia, nacieron los Hermanos Misioneros de la Caridad, algo que la Madre Teresa nunca anticipó y le produjo muchos dolores de cabeza. Después de una larga búsqueda, el Padre Ian Travers-Ball, jesuita australiano y misionero en la India, se convirtió en el Hermano Andrés, haciéndose cargo de la nueva congregación.

           Éste decía que la Madre tenía un gran sentido del humor y siempre lo embromaba recordándole cómo lo había raptado de la orden Jesuita.

           En 1965, el Papa Pablo IV asistió a un congreso en Bombay. Al despedirse, le regaló a la Madre Teresa un Lincoln convertible, el cual había sido utilizado durante su estadía en la ciudad. Ella nunca lo pisó. Con el dinero que obtuvo de su venta construyó una casa para los leprosos. Ese mismo año, la orden de las Misioneras de la Caridad recibió la aprobación oficial del Vaticano. La Madre Teresa ya tenía definida su misión y su trabajo, consciente de que en un país como la India, era sólo "una gota en el océano".

           El trabajo de las Misioneras se expandió por todo el mundo. Muchas veces la propia Madre Teresa se encargaba de ir a difrentes países para asegurarse que todo funcionara bajo las reglas que se habían establecido. En sus recorridos por el mundo, se retrató con muchos personajes famosos, aunque nunca consideró vender sus derechos a las fotografías. Afirmaba que por cada fotografía que le tomaban, le pedía a Dios que liberara un alma del purgatorio.

           El 17 de octubre de 1979, la Madre Teresa ganó el Premio Nobel de la Paz, siendo la primera monja católica en recibirlo. El premio en metálico ($190,000) lo destinó a sus pobres. Exigió que se destinara a los pobres el dinero que se gastaría en un banquete que se daría en su honor. Después de haber recibido este premio, la orden abrió un promedio de veinticinco casas por año.

           Las Misioneras se sostenían con la Providencia Divina. No aceptaban regalos o donaciones de carácter personal. Una vez alguien le dijo a la Madre Teresa que nunca tocaría a un leproso ni por un millón de dólares. Ella le contestó: "Ni yo tampoco. Si fuera por dinero, no lo haría ni por dos millones. Por otro lado, lo haría gustosamente por amor a Dios". Sobre las donaciones que recibía decía: "Cuánto das no es importante; es cuánto amor pones en lo que das".

           La Madre Teresa sentía un gran amor por Estados Unidos. De hecho, fue el primer país que visitó en el 1960, como oradora del Concilio Nacional de Mujeres Católicas. Cuando se abrió la primera Casa de las Misioneras en Nueva York, el Cardenal Cooke decidió fijarle un estipendio mensual para su trabajo. Aunque la Madre no quería ofenderlo, quiso dejarle saber que trabajaban a base de la Providencia Divina. Entonces le dijo: "Eminencia, ¿cree usted que será en Nueva York que Dios se declare en bancarrota?".

           Cuando visitó China en el 1969, uno de los miembros del Partido Comunista le pregunto: "Madre Teresa, ¿qué es un comunista para usted?" Ella le contestó: "Un hijo de Dios, un hermano, una hermana mía". "Usted tiene un gran concepto de nosotros. Pero, ¿de dónde saca usted esa idea?", exclamó el político. Ella le dijo: "De Dios Mismo. Él dijo: En verdad les digo que cuando lo hicieron con alguno de estos más pequeños que son mis hermanos, lo hicieron conmigo."

           Durante su conversación con Fidel Castro, éste le preguntó cuál era el trabajo que las Hermanas proponían para Cuba. La Madre le contestó que irían a trabajar con los pobres de los más pobres. Castro le contestó: "Bueno, aquí, después de la Revolución la clase pobre ya no existe. Gracias a la Revolución, todo el mundo tiene trabajo y todos los cubanos tienen sus necesidades cubiertas". "Muy bien, Señor Presidente, ¿no habrá gente que se siente sola, niños abandonados por sus padres, madres solteras, ancianos descuidados por sus familias, alcohólicos, aquí donde hay tanto ron? ¿No habrá ex prisioneros que después que salen de la cárcel no tengan un lugar a donde ir?", le respondió. En un periodo de tres años, se establecieron siete Casas de las Misioneras en Cuba.

           Al finalizar el año 1996, debido a quebrantos de salud, la Madre Teresa renunció a su puesto de superiora general de las Misioneras de la Caridad. Un año más tarde, exactamente el 5 de septiembre, el mundo lloraba la pérdida de una de las mujeres más extraordinarias que había conocido. Su cuerpo descansa en Calcuta, la ciudad que amó como su propia casa.

           De las miles de anécdotas que la Madre Teresa acumuló durante su vida, siempre mencionaba una que le había calado muy hondo en el corazón. Era la de una mujer que recogió en las calles de Calcuta, cubierta de gusanos y con una pierna gangrenosa, medio comida por las ratas. Ella la llevó a la Casa Madre, la bañó con agua caliente y la acostó en una cama. La moribunda mujer hizo un esfuerzo por hablar y le dijo: "Siempre he vivido en la calle como un animal. Esta es la primera vez que mi cuerpo descansa entre dos sábanas. Voy a morir como un ser humano, rodeada de amor y cuidados". La Madre Teresa dice que en sus labios se formó la sonrisa más hermosa que había visto en su vida, y añadió: "Quizás nunca en mi vida había visto una sonrisa tan serena como aquella"

 

Juan el Amado (Ampliar Imagen)

 

 

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Madre Teresa de Calcuta (Ampliar Imagen)

 

 

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